martes, 2 de febrero de 2010

Servicios ambientales


Servicios ambientales

Probablemente el mayor valor que nos ofrecen los mares son su existencia misma. Por su extensión y características físicas, los mares son reguladores climáticos, captadores de energía solar y generadores de compuestos orgánicos para la vida en el planeta. Los mares ocupan el 70% de la superficie terrestre y sin ellos la Tierra sería un planeta muy diferente y tal vez inhabitable como lo conocemos actualmente. Las ciencias atmosféricas y oceanográficas han entendido la dinámica marina y sus efectos en nuestro medio ambiente desde hace varias décadas. Sin embargo apenas hace unos 20 años se empezó a considerar que el mar nos provee de una serie de servicios ambientales que impactan nuestras economías. Los servicios ambientales pueden y deben ser valorados y su valor debe incorporarse en las economías mundiales y nacionales. Uno de los servicios ambientales de los que nos provee el mar es la generación de oxígeno, producto de la fotosíntesis del fitoplancton. El oxígeno permite la vida en la Tierra y en las comunidades marinas, lo cual permite contar con poblaciones de peces y otros organismos de los que nos alimentamos. La captación de carbono disuelto en los mares y la atmósfera es también un importante servicio ambiental que provee el mar. El oxígeno disuelto en el agua y en la atmósfera en la forma de dióxido de carbono es utilizado por el fitoplancton y otras algas para el procesamiento de sus compuestos vitales y estructurales. La captura del carbono disuelto es un proceso necesario que contribuye a mantener las temperaturas globales y la composición química del agua marina y las zonas costeras. Finalmente, uno de los servicios ambientales más importantes que proveen los mares es la recreación para los seres humanos. Por su valor paisajístico y sus atractivas formas de vida el mar atrae miles de personas a sus playas y costas. El turismo en México en gran medida gira alrededor de sus playas y zonas costeras en las que el público encuentra una alternativa para divertirse y relajarse. La pesca deportiva, el buceo, la observación de ballenas, el deslizamiento en las olas y el coleccionismo de conchas son solo algunos ejemplos de las actividades que llevamos a cabo en el mar y que representan importantes beneficios económicos. El mar también es fuente de aprovechamientos económicos que generan productos útiles para los humanos, aunque a veces a un alto costo ambiental por el impacto negativo. El más obvio es la generación de alimento a través de su riqueza de especies comestibles. La pesca ha existido probablemente desde los orígenes del ser humano y se ha diversificado y tecnificado de acuerdo con las necesidades y creatividad del hombre. Lo que primero empezó como la simple recolección de moluscos en las costas rocosas después cambió a la pesca con lanzas. Posteriormente el uso de trampas y redes de manufactura doméstica pasaron a dominar el escenario. La invención de la navegación, primero en canoas o troncos hasta embarcaciones mayores tuvo un tremendo impacto en la pesca y aumentó los niveles de captura. Hoy en día el mundo cuenta con grandes flotas pesqueras, muchas de ellas operando en aguas internacionales lo que genera enorme competencia y debate sobre la pertinencia de estas flotas, sus límites de captura y zonas o recursos prohibidos. México cuenta con una importante flota atunera, una de las más modernas del mundo. También cuenta con una enorme flota camaronera y con un importante número de embarcaciones dedicadas a la pesca de la sardina y anchoveta. Adicionalmente, en México existe un importante número de embarcaciones ribereñas operadas por comunidades pesqueras. Todos ellos compitiendo, en muchos momentos por un recurso cada vez más limitado. Por otra parte, el uso de artes de pesca inadecuados tiene un tremendo impacto en los ecosistemas marinos y cada vez rinden menos resultados económicos a sus dueños. El mejor ejemplo de esto lo constituyen las redes de arrastre por la pesca del camarón con las que se arrasa con los fondos marinos de la plataforma continental. El resultado es cada vez menos camarón y una gran cantidad de fauna de acompañamiento extraída en la forma de especies sin valor comercial que son nuevamente arrojadas al mar. Además de peces, la pesca de moluscos como el “callo de hacha” la “pata de león” o de almejas, por ejemplo constituyen pesquerías importantes y recursos vitales para muchas comunidades. La pesca de la jaiba y el pulpo son otros ejemplos relevantes. El ser humano actualmente también cultiva muchas de las especies marinas que aprovecha. La acuacultura en sus diferentes modalidades representa una importante fuente de trabajo y recursos. Desafortunadamente algunas de las prácticas aplicadas tienen un alto impacto en el medio ambiente como es el cultivo del camarón que altera en forma significativa la dinámica de las regiones costeras. La minería y la extracción de petróleo son otros elementos que provee el mar. Por las características físicas del agua como solvente, una gran cantidad de sales minerales se encuentran disueltas en el agua de mar, principalmente el Cloruro de Sodio (NaCl). En ciertas regiones del mundo y de México (Guerrero Negro en Baja California), las condiciones costeras generan grandes zonas de desecación en la que el agua se evapora dejando la sal en forma de cristales. Estas zonas han sido aprovechadas desde hace miles de años por el ser humano como minas de sal. Desafortunadamente todos los mares se encuentran sobre-explotados y las pesquerías han llegado a su límite. El ser humano está extrayendo más recursos de los que es capaz la naturaleza de generar. De esta manera, no se da oportunidad de recuperación a las poblaciones marinas.

¿Qué nos aportan los mares?

¿Qué nos aportan los mares?
Los servicios ambientales que nos dan los mares son muchos pero uno de los más obvios es el alimento que nos brinda en forma de peces y moluscos. Segundo, el fitoplancton (plantas marinas microscópicas) que absorbe carbono de la atmósfera y a través de la fotosíntesis genera y libera oxígeno a la atmósfera. De hecho las plantas marinas en su conjunto absorben mayor cantidad de carbono y por tanto producen mayor cantidad de oxígeno en comparación con las plantas terrestres. De esta manera el mar nos provee de oxígeno y ayuda a reducir el carbono de la atmósfera. Otros productos del mar son la sal que se extrae al evaporarse el agua y el petróleo que se encuentra en el subsuelo marino. No podemos dejar de lado un importantísimo servicio ambiental del mar que es la oportunidad de recreación, diversión y apreciación por un ambiente con infinitas bellezas.

¿Sabes cuántos kilómetros de costa tiene México?

¿Sabes cuántos kilómetros de costa tiene México?
10,000 kilómetros
¿Te das cuenta que México es de los pocos países que están bañados por 5 distintos mares u océanos?
En la costa del Pacífico, la corriente de California distribuye aguas frías hacia el Sur, lo cual, sumado a la topografía marina, genera gran cantidad de nutrientes que son el origen de las cadenas alimenticias y grandes poblaciones de peces que son aprovechados comercialmente por las flotas pesqueras del Pacífico. En esta región se encuentra el Golfo de California que es un mar de enorme belleza, diversidad biológica y atractivos turísticos. Las aguas frías que emergen de las profundidades del Golfo de California traen consigo diminutas y microscópicas especies de plantas (fitoplancton) y animales (zooplancton) que sirven de alimento a miles de peces y crustáceos que a su vez, atraen muchísimas cantidades y variedades de mamíferos marinos como las ballenas, los lobos marinos y los delfines. Además, la compleja topografía del Golfo de California ha dado origen a islas en las cuales habitan colonias de aves marinas y otras especies importantes. Son zonas de anidación de tortugas marinas y punto de reunión de muchas especies de peces. Alrededor de las islas la vida submarina es de gran riqueza y belleza. El Golfo de México y el Mar Caribe están influenciados por la corriente del Golfo que circula en el Atlántico. En este caso, las aguas tropicales son más cálidas y por lo tanto más pobres en nutrientes. Por su claridad y transparencia, permiten el paso de la luz solar, permitiendo el desarrollo de los arrecifes coralinos en el Caribe representados por el Arrecife Mesoamericano, el segundo arrecife de barrera más grande del mundo. Por otra parte, el Golfo de México es en general de aguas más turbias pero ricas en nutrientes, los cuales recibe gracias a las desembocaduras de grandes ríos como el Usumacinta, el Grijalva y el Papaloapan de México y el Missisipi de los Estados Unidos. Estos ríos, que se originan en las cadenas montañosas, captan la humedad de los mares cuando choca contra ellas, y desarrollan selvas tropicales, bosques de niebla y bosques templados los cuales producen nutrientes que son arrastrados por los ríos hasta el mar. Adicionalmente, en las lagunas costeras estos nutrientes son aprovechados por miles de larvas de peces y otros organismos que luego salen mar afuera, formando los ricos bancos de peces del golfo. Esto ejemplifica la importante relación entre el mar y la tierra, como parte de un sistema. El mal uso que hacemos de los recursos en la tierra afecta directamente al mar y sus recursos. El uso de insecticidas y fertilizantes químicos en las grandes extensiones de cultivo, afecta el mar y las lagunas costeras pues todos los contaminantes que generamos en tierra llegan finalmente al mar. Esto afecta la química del agua y envenena a los seres marinos.

¿Sabías que?

¿Sabías que de acuerdo a la teoría de la evolución todo lo que hoy somos y conocemos vino del mar?
Se estima que el planeta tierra tiene 4.5 MIL MILLONES de años; al principio fue una esfera ardiente de gases y polvo. Poco a poco los elementos pesados cayeron hacia el centro mientras la parte ligera flotó hacia la superficie formando una corteza. Al paso de miles de años esta corteza se fracturó permitiendo la salida de gases que formaron una atmósfera primitiva. No había oxígeno; sólo vapor de agua que subió para formar nubes y lluvia. La tierra actuando como esponja absorbió mucha de esta agua pero la que no penetró se quedó en la superficie dando paso al nacimiento de los mares. Los continentes entonces eran muy diferentes a los actuales. Todo esto tomó millones de años. También durante esta época hubo una evolución química, empezando por moléculas muy sencillas, las cuales se fueron especializando hasta llegar a aquellas moléculas que pudieron reproducirse como el ácido desoxirribonucléico (A.D.N. - constituyente esencial de los cromosomas del núcleo celular). Eventualmente Aproximadamente hace 3.5 mil millones de años algunas de estas moléculas lograron “protegerse” dentro de células y así nacieron los primeros animales y plantas unicelulares – es decir; LA VIDA. Existe una gran cantidad de evidencia de que estos procesos de evolución sucedieron en un material solvente o líquido como el agua; es decir dentro de mares y lagunas. Las plantas marinas obtenían su energía a través del proceso de fotosíntesis, convirtiendo la energía del sol (luz) a energía y nutrientes para los procesos de la vida. Un producto de esta conversión de energía era el oxígeno, el gas necesario para la vida animal. Eventualmente distintas células en los mares se relacionaron para formar organismos multi-celulares, como esponjas y medusas, y poco a poco llegaron a organismos de mayor complejidad como los peces. Algunos peces desarrollaron pulmones primitivos y eventualmente salieron permanentemente de su cuna - el mar. La evolución siguió adelante en la tierra dando lugar a anfibios, reptiles, mamíferos hasta llegar a los seres humanos. Todo de este proceso fue dirigido por la selección natural – la supervivencia de los más fuertes o capaces – donde la naturaleza hace una gran diversidad de pruebas de diferentes organismos para participar en la competencia de la vida y selecciona nada mas los que son los más fecundos y los que tienen mayor probabilidad de sobrevivir.El mar; inicio y el sustento de la vida. Los mares y océanos además de tener gran belleza son el sustento de la vida. Alrededor del 70% de la superficie terrestre se encuentra cubierta por agua lo cual determina el clima, temperaturas y la atmósfera de la Tierra. Del total de agua en el planeta sólo el 3% es agua dulce (es la que consumimos los humanos y la mayoría de plantas y animales) De ese 3%, el 2% está congelado en los polos norte y sur ¡SOLO 1% ESTA DISPONIBLE EN LAGUNAS Y RIOS PARA NUESTRO CONSUMO !!! A su vez, el agua de los mares y océanos se distribuye en cinco grandes cuencas marinas. México colinda con las dos cuencas marinas mas grandes: la del Pacífico y la del Atlántico (esta última en la forma del Golfo de México). Los océanos son cuerpos de agua muy dinámicos en los que los vientos, las corrientes marinas, las temperaturas, la topografía del planeta y la exposición al sol, entre otros elementos, determinan su comportamiento y la vida que se desarrolla en ellos. Los mares y océanos de México se encuentran en su mayoría dentro de la franja tropical oceánica donde las temperaturas generalmente rebasan los 20° C. Sin embargo, parte de la península de Baja California recibe aguas de la franja templado-cálida del Pacífico del Norte en la que las temperaturas oscilan entre los 10 y los 20° C. Los mares de México y su riqueza biológica también tienen relación con las corrientes marinas del hemisferio Norte.

IMPACTO AMBIENTAL

IMPACTO AMBIENTAL

Amenazas sobre los mares:Mares y Océanos.

El nuestro es un planeta de mares y océanos, pues mares y océanos sustentan en gran parte la vida sobre la Tierra y dterminan su clima, hasta el punto de que no hay lugar que no se vea afectado por ellos. Las fotografías tomadas desde los satélites, a las que tan acostumbrados estamos, nos demuestran que la Tierra es efectivamente el planeta azul. Mares y océanos cubren siete décimas partes de su superficie. La biosfera -parte del planeta en la que hay vida- se extiende por los mares y océanos. Incluso a 4.000 metros por debajo de la superficie del mar, en la gran planicie abisal del océano Atlántico, hay vida. Además, en el mar existen formas de vida completamente diferentes, en su base, de las que se dan en la tierra. La vida en la tierra, así como la inmensa mayoría de la vida en el mar, depende de la energía que emite el sol y que es transformada, en primer lugar, por las plantas. Aun así, en las profundidades del mar se han descubierto recientemente formas de vida que extraen su energía de focos térmicos que la reciben a su vez del núcleo líquido del planeta. En todas sus formas, la vida de los océanos es muy diversa: en un espacio marino hay más especies diferentes que en la selva tropical, Los océanos son, pues, un inmenso depósito de vida.
Mares y océanos forman un gigantesco sistema de circulación que envuelve el planeta en combinación con otro sistema de circulación que es la
atmósfera. Ambos sistemas se influyen mutuamente y juntos determinan el clima en que tenemos que vivir. Nueva York, en los Estados Unidos, tiene inviernos muy fríos y una humedad difícilmente soportable en verano. Lisboa, en Portugal, se halla en la misma latitud y es asimismo puerto de mar, pero no sufre esos excesos climáticos. La diferencia radica en las corrientes oceánicas. La circulación en el planeta no es estable. Las oscilaciones de los grandes sistemas circulatorios del océano Pacífico afecta a todo el globo. Estas oscilaciones hacen que en ocasiones la corriente fría que corre hacia el norte sea contrarrestada, a la altura de las costas del Perú, por una corriente cálida de signo opuesto. Por eso, en este país la pesca desciende normalmente en Navidades, y como se considera que es un infausto regalo del Niño Jesús, el fenómeno es conocido en español con el nombre de el Niño. Pero sus efectos no se limitan a un espacio geográfico. El Niño puede cambiar el tiempo atmosférico de todo el globo. Los temporales, las inundaciones y las sequías relacionadas con la corriente de el Niño en 1982-1983, probablemente la más devastadora que se recuerda, provocaron daños por valor de 8.000 millones de dólares des la India hasta Tahití y Bolivia. La mayoría de los seres humanos vive en las zonas costeras. Dependemos en gran medida del alimento que se extrae del mar: en Asia, el pescado aporta el 40% de las proteínas ingeridas por cada ser humano. Los océanos y su vida vegetal desempeñan un papel importantísimo en la absorción y transformación del dióxido de carbono. Como ha hecho constar la Comisión para un Desarrollo Sostenible, dependiente de las Naciones Unidas, los mares y océanos proporcionan recursos vitales que pueden y deben utilizarse para asegurar la prosperidad económica y el bienestar de las generaciones presentes y futuras, así como para erradicar la pobreza y garantizar la disponibilidad de alimentos. Por consiguiente, nuestro bienestar depende del buen estado de salud de los mares y los océanos. Sin embargo, los amenazamos y ponemos en peligro con muchas de nuestras actividades. En la actualidad hay siete grandes amenazas.
La sobrepesca:Es una amenaza que pesa sobre la continua disponibilidad de una importante fuente de alimento. La pesca, practicada en régimen sostenible, puede asegurar la disponibilidad de alimentos a escala universal y constituir un medio de vida para las generaciones presentes y futuras. Pero lo cierto es que sobreexplotamos muchos bancos de peces y en casi todos hemos alcanzado el límite sostenible. Por este motivo hemos empezado a buscar nuevos bancos que explotar. La evolución hace que numerosas protuberancias marinas (montañas submarinas que no emergen a la superficie para convertirse en islas), como muchas islas, poseen especies que no se encuentran en ningún otro lugar. Estos recursos únicos se ven ahora amenazados por la sobrepesca. La navegación es esencial para mantener el comercio mundial. Sin navegación no podría funcionar la economía mundial. Sin embargo, se permite que se utilicen barcos en malas condiciones para transportar mercancías, como, por ejemplo, petróleo, que causan inmensos daños al mar y a las costas cuando, como no puede ser menos, se produce un accidente.
Vertido de residuos:Todavía se siguen arrojando al mar grandes cantidades de basura y desechos. Algunos países no están preparados para deshacerse en su territorio de los residuos que generan en tierra y los arrojan al mar. Los residuos generados por actividades realizadas en tierra son vertidos e el mar a través de los ríos y sistemas de conducción. Los residuos industriales llevan hasta el entorno marino sustancias nocivas que amenazan la reproducción de peces y crustáceos, todos los cuales corren peligro de dejar de ser utilizables como alimento para el ser humano. Las aguas residuales de pueblos y ciudades pueden producir un exceso de nutrientes que rompa el equilibrio del ecosistema natural y conduzca a la pérdida de oxígeno en el mar y, consiguientemente, a la muerte de grandes cantidades de peces. Con frecuencia, el desarrollo de las
costas supone un mayor impacto humano en el mar. Al decir esto pensamos concretamente en los complejos turísticos creados a orillas del Mediterráneo, con el consiguiente aumento de las aguas residuales, de la erosión y la sedimentación en los espacios marinos donde habitan los peces. A todo esto hay que sumar la destrucción de humedales donde crían animales salvajes y la perturbación del ecosistema como consecuencia de la intensa utilización de la costa por parte del ser humano. De hecho, su presión ha aumentado en todo el planeta. Cada vez nos fijamos más en los mares y los océanos como fuentes de recursos minerales. Ya ahora, el mar es un importante proveedor de petróleo y gas. Cada vez se extrae más arena y grava del lecho marino para la construcción, amenazando así los fondos donde desovan y se reproducen los peces. Ahora ya se piensa incluso en la minería del metal. Las industrias de extracción siempre producen un fuerte impacto ambiental, y las situadas lejos de la costa no tienen un efecto menor, aunque no sea tan visible a los ojos humanos. Los cambios en el clima del planeta provocados por las actividades humanas también afectan a los mares y los océanos.
La mayor radiación ultravioleta que se aprecia en algunas partes del mundo, debida al agujero en la capa de
ozono, afecta a la producción de peces. El calentamiento del globo tendrá un impacto en los sistemas de circulación de los océanos con efectos difíciles de prever. Pero la situación no es totalmente negativa. Durante las tres últimas décadas, la comunidad internacional ha realizado grandes esfuerzos para poner coto a las amenazas. A escala planetaria, la Organización de la Alimentación y Agricultura, dependiente de las Naciones Unidas, ha elaborado planes de actuación en el ámbito de la pesca. Además se ha puesto en marcha un proyecto global para combatir la contaminación generada en la tierra, inscrito en el Programa Ambiental de las Naciones Unidas. En todo el mundo hay dieciocho organizaciones que están tratando de hacer frente a los problemas del mar a escala regional. Estos esfuerzos requieren una mayor implicación política para conseguir que se cumplan los acuerdos establecidos. Aunque, a decir verdad, ya se han hecho algunos avances, la tarea de los gobiernos y todos sus representantes consiste ahora en procurar que se cumplan, de modo que las amenazas se conviertan en punto de partida para alcanzar un aprovechamiento sostenible de los mares y los océanos en beneficio de todo el planeta. Alan Simcock. Secretario general de la Comisión OSPAR para la protección del medio marino del Atlántico noreste. Copresidente del Proceso consultor de Naciones Unidas sobre los océanos, 2000, 2001,2002.






Impactos Ambientales Contaminación del Agua - Mares y Costas

El vertedero final para una gran parte de nuestros desechos es el océano. A él van a parar gran parte de los vertidos urbanos e industriales. No sólo recibe las aguas residuales, sino que, en muchas ocasiones, se usa para arrojar las basuras o, incluso, los residuos radiactivos.
El 80% de las substancias que contaminan el mar tienen su origen en tierra. De las fuentes terrestres la contaminación difusa es la más importante. Incluye pequeños focos como tanques sépticos, coches, camiones, etc. y otros mayores como granjas, tierras de cultivo, bosques, etc. Los accidentes marítimos son responsables de alrededor de un 5% de los hidrocarburos vertidos en el mar. En cambio, una ciudad de cinco millones de habitantes acaba vertiendo en un año la misma cantidad que derramó el Exxon Valdez en su accidente en Alaska.
Aproximadamente un tercio de la contaminación que llega a los mares empieza siendo contaminación atmosférica pero después acaba cayendo a los océanos.
En los fondos oceánicos hay, en este momento, decenas de miles de barriles con substancias como plutonio, cesio o mercurio, resultado de décadas de uso del océano como vertedero para grandes cantidades de desechos. Por ejemplo, como consecuencia de los accidentes sufridos por diversos barcos de guerra desde 1956 hasta 1989, ocho reactores nucleares completos, con todo su combustible, y 50 armas nucleares, se encuentran en el fondo de diversos mares del globo.
El exceso de aporte de nutrientes causa eutrofización en grandes zonas marítimas. En la desembocadura del Mississippi, por ejemplo, una zona de unas 4000 millas cuadradas, en las costas de Texas y Louisiana, ha perdido gran parte de su fauna como consecuencia del enriquecimiento de nutrientes continuado por el excesivo crecimiento de las algas y del empobrecimiento en oxígeno provocado por la putrefacción de estas algas.
Alrededor del 60% de las especies viven en la franja de 60 Km más próxima a la costa. Todos ellos se ven especialmente afectados por la contaminación que afecta a los mares y océanos, especialmente en la cercanía de las costas, lo que es especialmente importante teniendo en cuenta que, según algunos cálculos, procede de las costas algo más de la mitad de todos los servicios que la naturaleza, en su conjunto, provee a la humanidad (que en un estudio hecho en 1987 se evaluaron en 21.500 miles de millones de dólares)
La capacidad purificadora de las grandes masas de agua marina es muy grande. En ellas se diluyen, dispersan o degradan ingentes cantidades de aguas fecales, hidrocarburos, desechos industriales e, incluso, materiales radiactivos. Por este motivo es muy tentador recurrir al barato sistema de arrojar al mar los residuos de los que queremos deshacernos; pero en muchos lugares, los excesos cometidos han convertido grandes zonas del mar en desiertos de vida o en cloacas malolientes

RECURSOS NATURALES


RECURSOS NATURALES

Los recursos naturales son el conjunto de elementos naturales que se encuentran en la naturaleza de forma no modificada, escasos con relación a su demanda actual o potencial:

Los recursos naturales se pueden dividir en:
1. renovables: organismos vivos que crecen y se renuevan como por ejemplo la flora y la fauna.

2. no renovables: se agotan con su explotación como por ejemplo el petróleo y los yacimientos de minerales.





Los Recursos Marinos
El océano desempeña un papel de enorme importancia en la vida de la humanidad. Todo parece indicar que el medio marino primitivo fue el medio idóneo favorable al surgimiento de la vida, al ser éste donde se constituyeron las primeras células. El agua ocupa casi el 71% de la superficie de la Tierra.
Ya en la comunidad primitiva el hombre usaba los recursos biológicos del mar para el consumo. Actualmente, en la medida en que el desarrollo científico-técnico se hace más efectivo, las posibilidades de explotación del mar han aumentado, al contarse con nuevos recursos que hasta ahora eran desconocidos.
El océano mundial adquiere cada vez más importancia como fuente de recursos alimenticios. En sus aguas habitan cerca de 180,000 especies de animales; entre ellas, alrededor de 16,000 variedades de peces. También habitan aproximadamente 10,000 especies de plantas, que son indispensables en las cadenas alimentarias de los habitantes marinos. Por todo esto, el océano ofrece no solo riqueza de carnes, sino también otros recursos, como la harina de pescado, con un alto contenido de aminoácidos, vitaminas y otros elementos que pueden ser utilizados en la alimentación del ganado y las aves de corral, e, indirectamente, en la alimentación del hombre.
Constituyen también un recurso valioso las algas marinas, las cuales son de utilidad en la elaboración de papel, cartón, cola, alcohol y levaduras. De ellas también se obtiene, gracias a la alta concentración de potasio que poseen, abonos muy valiosos.
Pero el océano, con su enorme extensión, no es fuente tan solo de alimentos. Debajo de las aguas existen recursos tan importantes para el hombre, como petróleo y gas, y de ellas es fácil obtener un alto número de elementos, tales como magnesio, bromo, boro, uranio, cobre, etc. La sal común, tan necesaria para la humanidad, es obtenida directamente del mar.
Las aguas del océano y sus microorganismos, que aumentan y varían de acuerdo con las condiciones ambientales, pueden disolver, descomponer y eliminar los desechos nocivos producto de la industria, el transporte y otras actividades del hombre, o sea, de autopurificarse y restablecer el medio. Así ha ocurrido a lo largo de toda la historia de la humanidad y así continuará siendo.
Existen varios métodos para la obtención de energía a partir de mares y océanos; entre ellos se encuentran la construcción de obras hidrotécnicas para centrales eléctricas mareo-motrices, y de instalaciones submarinas para "extraer" la energía térmica solar. Mediante estas instalaciones se utiliza el enorme potencial energético que poseen las aguas marinas, como son sus mareas regulares, el continuo movimiento de las olas superficiales y relativamente profundas y la capacidad del océano de acumular el calor del Sol, todo en beneficio del hombre.
El océano mundial como medio de transporte utilizado desde hace muchos siglos, ha adquirido en nuestros días dimensiones gigantescas. Los océanos y mares no solo separan los continentes, sino que, al ser un medio natural de gran utilidad para el transporte de grandes cargamentos, vinculan de forma efectiva unos países con otros, mediante un tráfico incesante que crece de año en año.
Aparte de estos usos que hemos mencionado anteriormente, el agua de mar se utiliza directamente en la industria con otros fines, como por ejemplo, en el enfriamiento de las calderas de grandes industrias. Además, en estos momentos ya existen procedimientos para la desalinización del agua de mar con el fin de utilizarla como agua potable.
Las arenas constituyen también un recurso de gran utilidad para la construcción, aunque, como todo recurso, su uso debe ser racional, ya que su explotación en lugares y cantidades inadecuados, puede afectar el flujo de arena de las playas y, por lo tanto, deteriorar estos lugares de recreación de la población y del turismo.








Localización

Localización



Océano pacífico y Océano atlánticodentro del Océano pacífico se encuentra el mar de Cortez o golfo de California.dentro del Océano atlántico se encuentra el golfo de México y el mar Caribe.

El mar patrimonial de México está constituido por dos regiones: el mar territorial, que se mide desde la línea costera hasta 25 km mar adentro; y la zona económica exclusiva, que alcanza 200 millas náuticas desde el litoral. La superficie del mar patrimonial mexicano es de unos 2,7 millones de km²


CARIBE

El mar Caribe es un mar mediterráneo situado a lo largo de la Placa del Caribe. Se estima que tiene una edad entre 160 a 180 millones de años y se formó por una fractura horizontal que dividió al supercontinente llamado Pangea en la Era Mesozoica.[16] La superficie del mar Caribe se divide en 5 cuencas oceánicas separadas por algunas cadenas montañosas submarinas. La presión que ejerce la placa Sudamericana al oriente del Caribe, hace que la región de las Antillas menores tenga una alta actividad volcánica,[14] destacándose eventos como la erupción volcánica del monte Pelée en 1902, que fue la causante de mayor cantidad de víctimas mortales durante el siglo XX.[17]
El océano Atlántico entra al Caribe a través del Paso de Anegada entre las Antillas Menores y las Islas Vírgenes, y el Paso de los Vientos localizado entre Cuba y Haití, la cual es una importante ruta entre los Estados Unidos y el canal de Panamá. El canal de Yucatán comunica el mar Caribe con el golfo de México entre la península de Yucatán, en México y la isla de Cuba.
Los puntos más profundos se encuentran en la depresión de las
Islas Caimán alcanzando 7.686 m. A pesar de esto, el mar Caribe es considerado un mar relativamente poco profundo en comparación con otros grandes cuerpos de agua.
El suelo submarino del mar Caribe tiene dos
fosas oceánicas: la Fosa de las Caimán y la Fosa de Puerto Rico, las cuales ponen el área en un alto riesgo de terremotos. Los terremotos submarinos plantean la amenaza de generar tsunamis que podrían tener efectos devastadores en las islas. Los datos históricos científicos revelan que durante los últimos 500 años han ocurrido en el área doce terremotos con una magnitud superior a los 7,5 en la escala de Richter.[18]


Flora y fauna




La flora del mar Caribe presenta una gran biodiversidad. Se estima que el Caribe tiene 13.000 especies de plantas y que más de 6.500 de éstas son endémicas.Algunas de las plantas que se pueden encontrar son el aceituno que se ubica principalmente en República Dominicana, el caimito que se extiende por toda la región Caribe, el guayacán (flor nacional de Jamaica),la ceiba (árbol nacional de Puerto Rico y Guatemala) y la caoba (árbol nacional de República Dominicana).


POBLACION



POBLACION






Estos son algunos de las especies que habitan en las zonas marinas de México: Mamíferos Ballena gris, ballena azul, ballena jorobada, cachalote, orca, ballena de aleta*, lobo marino, delfín común, delfín stenella, vaquita marina** Reptiles Serpiente marina, tortuga verde, tortuga laúd, tortuga carey, tortuga golfina* Aves Gaviotas, pelícanos, fragatas, aves playeras, gallito de mar, gallito elegante, bobo patas azules, bobo patas cafés, zambullidor, aguila pescadora, golondrina marina real, ostrero Peces Tiburón ballena, tiburón blanco, tiburón mako, tiburón limón, tiburón martillo, rayas, mantaraya, morenas, meros, huachinangos, barracudas, pámpanos, pez loro, pez cofre, pez globo, pez cirujano, pez sargento, pez damisela, pez piedra, pez sapo, lenguado, pez mariposa, pez ángel, macarela, sardinas, anchovetas, jurel, atún Invertebrados Porifera Esponjas marinas y de agua dulce Celenterados (Coelenterata) Medusas, hydras y organismos constructores de arrecifes coralinos. Nemertinos y Nematodos Gusanos parásitos y de vida libre Moluscos (Mollusca) Almejas, caracoles, calamares y pulpos Anélidos (Annelida) Gusanos relacionados a las lombrices de tierra pero marinos, algunos venenosos como el Nereis. Artropodos (Arthropoda) Crustáceos como el cangrejo, camarón, la langosta y la cacerolita de mar Equinodermos (Echinodermata) Erizos, galletas de mar y pepinos de mar * todas las ballenas y tortugas están protegidas por tratados internacionales **especie endémica de México y en peligro de extinción

domingo, 31 de enero de 2010

MARES

MARES


Un mar es una masa de agua salada de tamaño inferior al océano, así como también el conjunto de la masa de agua salada que cubre la mayor parte de la superficie del planeta Tierra, incluyendo océanos y mares menores.
El término de mar también se utiliza para designar algunos grandes lagos, como el
mar Caspio, mar Negro, mar Muerto o el mar de Aral. Se habla entonces de mar cerrado o interior.
Ateniéndose al uso que de ella se hace, cabe observar que la gente de mar y los poetas tienden a atribuirle el género femenino. Fuera de esos dos ámbitos, se ha generalizado el uso masculino de la palabra ("el mar"). El Día marítimo mundial es el
26 de agosto.




Clases de mares

Existen tres categorías de mares: mares litorales (o costeros), mares continentales y los mares interiores (o cerrados).
Mares litorales
Los mares litorales o costeros pueden ser considerados como
golfos, muy grandes y ampliamente abiertos, de los océanos. No están separados de éstos por ningún umbral submarino; no obstante se distinguen de ellos por ser, en promedio, menos profundos, por la mayor amplitud de las mareas y la temperatura más elevada de sus aguas. Son mares litorales el mar de Beaufort en el océano Ártico, el mar de Noruega en el Atlántico o el mar de Omán en el Índico, entre otros.
Mares continentales
Los mares continentales, entre los cuales destaca el mar Mediterráneo, deben su nombre al hecho de hallarse enteramente situados dentro de los continentes, aunque comunicados con los océanos por un estrecho cuya escasa profundidad crea un umbral que dificulta los intercambios; éstos se producen, no obstante, en forma de corrientes de compensación y de descarga. Entre los mares continentales y el océano existen diferencias de temperaturas y de salinidad que llegan a ser considerables. Sus mareas son de tan escasa amplitud que pasan desapercibidas. Además del Mediterráneo, son mares continentales el mar Báltico, el mar Negro y el mar de Japón. En algún caso se habla de mar épicontinental cuando está rodeado por una plataforma continental, como el mar del Norte.
Mares interiores
Los mares interiores o cerrados suelen ocupar extensas depresiones endorreicas. Corresponden a lagos muy grandes, de agua más o menos salada, entre los cuales destacan el mar Muerto, el mar Caspio y el mar de Aral.
Mares por continentes
Aunque la mencionada publicación del IHO no considera los mares incluidos en los océanos —si no como algo aparte de modo que entre todos cubren toda la superficie marina— habitualmente siempre se han considerado así, obedeciendo a una consideración de ámbito más geográfico. A veces en algunos mares situados en los bordes entre dos océanos, hay discrepancia entre asignarlos a uno u otro, y depende de la publicación consultada. Por eso parece más oportuno clasificarlos de acuerdo al continente al que bañan, con las mismas salvedades en cuanto a situación de borde..